20 febrero 2006

¿Dragón?


Una vieja estación. El sabor del mate bien cebado en la boca o quizá... Un poco de café. El viejo vestido se mecía con el gran viento delicioso que había en ese lugar ¿Nuestro lugar? Cualquier lugar era nuestro. Podríamos estar en los grandes salones de París o allí. Daba lo mismo, éramos siempre los mismos en cualquier lugar que era nuestro lugar. A veces eran los años 20' y no nos dábamos cuenta de las sonrisas de la gente. Otros momentos eran los años 40' 50' 90' 2200... Quién sabe qué año era realmente. Cualquier época era de nosotros.

El Club del Dragón era como la sangre misma, como si todo estuviera en nuestras almas ¡Somos tan felices! Todo era nuestro, todo es nuestro. El mundo se sumergió con nosotros para ser parte de nuestra sangre real, tristemente exquista.

Y se rieron y quería llorar. Nuestro nombre era la fuerza, esa fuerza que encantaba con sólo oír su nombre... Club del Dragón. Y Cortázar en su trono de papel se reía de nosotros por haber robado un pedacito de su historia, pero nosotros reíamos con él porque la felicidad y el arte (sobretodo el arte) se mecía en nuestras manos deliciosas.

No podría desear nada más... Quizá algo. Esperar a los que faltan tan sólo... A los que sólo les falta poco tiempo para ingresar al Club.

O quizá nadie más.

Quién sabe.


- Escuchando a Bessie Smith "St Louis Blues"

03 febrero 2006

Huellas


Son miles de huellas, de pisadas constantes en el suelo tibio de la arena incandescente. Miles, como miles de estrellas que hay en el firmamento, como miles de amores que pudieron existir en cualquier corazón, miles. O quizá ninguno.

Miles de huellas de miles de momentos, quizá una risa ahogada dentro de ese círculo de amigos, tirados en la arena viendo como atardece esa tarde tibia de verano ¿tibia? Quizá demasiado que se vuelve calurosa e insoportable. Pero no es así, allí no, no es así allí donde los sueños placenteros no se quiebran nunca.

Como decían las huellas en sus libros viejos de ceniza, allí están los sueños, las mentiras, los adioses de miles de momentos. Quizá allí él se confesó a su amada, o mató lo último que le quedaba, la miseria. Quizá allí pueda caber el mundo, encerrarse el mundo ahogado, o quizá demasiado airoso, quizá con demasiado aire en sus pulmones que se oxida, que marchita, que no sufre. Porque nosotros no sufrimos, nosotros no lloramos, nosotros no caímos cuando queremos levantarnos. No, nosotros no.

¿Y quién es nosotros? Los seres humanos, quizá sí. Soy demasiado humana o quizá demasiado nada o algo, o un sin fin de supocisiones que nunca sabremos cuál es la verdadera.

Yo sólo los dejo... Con las huellas.

Piensen en las huellas que hay en su vida, en las personas que las dejaron. Mediten un poco sobre lo que fueron y sobre lo que son. Nada más.


Soledad

22 enero 2006

Arte


Tumba ingrávida de sueños estáticos. Tumba que guardas los rezos muertos de los vivos, que llameas con la carne podrida de un desgraciado con los ojos de cristal ¿Dónde te llevas los sueños de las voces quebradas?

Tumba de los mil amores, que condenas, que matas, que sufres.

Hoy tuve una conversación con Sof y Andrés, sobre el arte y todas esas cosas. Bastante interesante...

No creo que haya nada imposible, no creo que exista lo imposible. No quiero ser mártir, ni nada de eso, sólo quiero luchar hasta conseguir lo que quiero, luchar para que el arte renazca de las cenizas, luchar para que todos tengan oportunidad, luchar para enseñar a los que no saben. No quiero ser heroína y nada de eso, sólo quiero que la gente pueda maravillarse con el arte, que la gente pueda salir de su ignorancia. Aunque tenga que pisotear a miles de Piñeras, aunque tenga que desangrarme en las calles para que los ojos de los niños sin sueños comiencen a formar imágenes de esperanza. Puede que me crean loca, no sé, o algo imposible. Pero es lo que quiero hacer... Como alguien decía por ahí, el teatro educa... Lo ha hecho desde tiempos inmemoriales, desde que Dionisios bailaba con las bacantes en las fiestas del vino, frenesí y arte. El teatro, el arte plástico, la música... Todas las artes educan, educan desde el corazón, desde la cabeza, desde el mismísimo ser.

¿Quieren educar? ¿Queremos educar? Yo sí...

Ha sido genial estar con vosotros últimamente, siento como un nuevo grupo se va conformando... No es que todo tenga que existir en un grupo determinado, pero tenemos sueños parecidos, y una sóla pasión: El arte. Ya sea plástico, escénico o musical (¡Nos faltan músicos! XD), y nos conocemos, y creo que también el cariño está, o se está formando. Tomemos nuestros lazos, únamonos, mal que mal nos tenemos a nosotros y a nuestra pasión ¿Qué mejor poder unir todas las artes para hacer algo mejor?

Sof: Ojalá leas esto y me postees mala mujé :P Te quiero mucho amiga ¿ya? No lo olvides... Eres una de mis mejors amigas, más que una amiga una hermana.
Andrés: Ha sido genial conocerte este último tiempo, te quiero mucho también, aunque a veces me molestes
:( Igual te quiero :P
Héctor: ¡Te quierooo más que la mierda! Amigo de los tiempos remotosss:P

Anexus Artísticum:

Clau: La raja niña, me caes bkn :)! te quiero.
Bea(hermana Sof) : La adolescente que se ve mayor jejeje me caes bien niña :) sos muy simpática :)
Fran: ¡¡Para que decir!! Te quiero hermanis de copete.

Y un saludo para la madre de la Sof que nos llevó la otra vez a nuestras casas y que es un amor :)

15 enero 2006

Grandeza



Quizá, un quizá no valga, o tal vez el quizá quede atiborrado en las bocas de los hambrientos. Hambrientos solitarios que caminan sin voz ni nada, una nada que los quema lentamente hasta dejarlos como pintura de las calles de los mendigos.

Uno podría tal vez, dejar todas esas pretensiones tontas, todos esos sueños de grandeza, para ser uno más del montón. Pero seríamos carne en la boca de un vegetariano, muerte en el vientre de la vida, odio en el amor más profundo. Crecer, eso dicen nuestras almas que luchan dentro de este material podrido. Crecer, aprender, llorar a los muertos que viven en la locura de nuestros ojos. Ojos, ojos y más ojos, que no ven sólo lo terreno sino que indagan más allá, a donde nada es oculto, a donde todo puede ser. Lugar de no pretensiones vanas sino, lugar de pretensiones sinceras. La Grandeza no sólo es material, o quizá el sólo está demás. La Grandeza no se mide materialmente sino que se mide espitirualmente. En nuestros sueños, en nuestras pasiones. Pasiones imperecederas que trascienden hasta el infinito de los tiempos, tiempos sin término, tiempos quiméricos.

Tiempos de Grandeza.




06 enero 2006

Pedazos

¿Dejarías que tus sueños se
quebraran en mil pedazos por ese horror que te está acechando hace años?

Leonor: Una taza de café que estaba ya bien fría luego de los días que había estado sin nadie que la bebiera. Y los ojos, los ojos que se escondían detrás de las paredes, que acechaban lo inacechable. La taza, el café, los ojos, y los murmullos...

Amelia: De aquellos seres que no existen más que en los pensamientos ridículos de la gente.

Leonor: ¿Ridículos dijiste? Osas manchar con la sangre vil de tus venas todos esos pensamientos que encuentras ¿ridículos? Mírate primero antes de juzgar de ridículos a los demás. Los ojos siempre han acechado dentrás de las paredes, te guste o no te guste. Ellos siempre están allí, pendientes de lo que hacemos o no hacemos y nadie, ni tú, ni yo, ni la muerte misma los puede renegar ¿Me dirás que esos pensamientos son ilusiones de mentirillas tontas? O quizá suposiciones de gente ignorante, pero no, déjame decirte que no. Que no es así... Ellos nos acechan.

Amelia: ¿Lo puedes probar?

Leonor: En la noche de Luna llena pasada los pude ver después de tantos años de ausencia. O quizá de represión, no lo sé. No querían aparecerse ante mí, quizá me temían o yo les temía. Ellos nos ven, nos quieren, nos toman, se meten a nuestros pensamientos y nos adoran por ser como somos y quizá también por eso nos odian. Amelia, ellos están ahí.

Amelia: ¿Cómo me lo vas a probar hermana? ¡¿Cómo lo harás?! ¿No estuviste en la clínica internada hace algún tiempo? Si mis padres se enteraran de todo esto. Volverías.

Leonor: ¡No me creas! No me creas si quieres, pero ellos están ahí ¡Déjame terminar! Déjame hacerlo. Ellos estaban allí, sentados sobre nuestras butacas, como lo hacen siempre desde que tengo razón. Habían comenzado a cantar esa vieja canción que nos enseñó la anciana Libertad cuando éramos pequeñas. Esa canción que hablaba de los muertos, de los muertos que no se habían ido.

Amelia: ¿Y?

Leonor: Y me miraron, todos esos ojos grandes colmados de años en sí mismos me miraron, me sonrieron con sus ojos alegres, llenos de cristal. Luego se fueron, al amanecer se fueron.

Amelia: ¿Me dirás que estuviste toda la noche viendo esos supuestos ojos?

Leonor: Sí.

Amelia: Estás loca. Quizá deberías volver a internarte.

Leonor: ¡No me trates de loca! ¡Maldita época donde nadie cree nada! Malditos años de incredulidad. Claro, porque ahora lo único que les importa es la maldita reputación, los malditos vestidos, los malditos bailes. Y lo importante, la historia, la verdad, lo que está allí acechando no les importa nada.

Amelia: No, no nos importa nada.


- Fin-


30 diciembre 2005


Como un jirón de nubes. Dejas tus sueños para después marchar... Después todo fue silencio. Coses tus palabras con aguja carmesí de sangre, el dolor, la vida y la muerte. Y mis palabras se las lleva un viento incauto pues ya mi mente ha dejado sus huellas muertas en la vida de algún bribón vendedor de mentiras. Tómame en tus brazos de nubes y llévame lejos de esta simpleza vanidad, para que mis ojos dejen de embelezarse con la hermosura inexistente de un ser precioso en realidades.

¿Por qué será que las personas realmente buenas caen siempre en malas manos? ¿Por qué será que todas las ilusiones se pudren en nuestras manos y pasan al lecho de los gusanos?
Será que quizá, el amor es mucho para gente como nosotros. Que quizá no existe en realidad. Que son sólo sentimientos econtrados.

Será que en realidad no me interesa el amor, que para mí eso no es nada. Que en realidad mi felicidad no va por ese camino.

No...

Mi felicidad es el teatro...


Y ahí hay demasiado amor :)

Ahhh no quiero seguir escribiendo, creo que estoy absolutamente en otro lugar.

Adiós

28 diciembre 2005

Y...

Sueños cumplidos :)


¡Quedé en Actuación! Como quería... Y por eso... I'm soooooo happy :)


Ya, no tengo mucho que decir.


Se les quiere

21 diciembre 2005

Sin Dolor


- Vamos, me prometiste que vendrías ¿Lo recuerdas?
- Yo no te he prometido nada.
- Nada como la sangre, como la sangre manando de ti. Locura sustancial de soledad. Soledad, soledad, soledad.
- Cállate.
- No me hagas callar.
- Me mentiste.
- ¿Que te mentí?
- Sí
- ¿Por qué?
- Porque no existes...

Nadie existe.

Quiero que me entregues tu alma. Tu sangre desquiciada después del olvido. No quiero nada, no quiero nada, pero quiero todo. Quiero recorrer las calles sombrías en mi soledad cautiva, pero no existe nada. No hay soledad, porque la luz mana de mí de una forma inagotable, es como si mi alma fuera un torrente de locura, de felicidad. Pero no te das cuenta, cómo lo harías si no existes, si hablo con un ser sin nombre, sin rostro, sin nada más ni nada menos. Nada más que soledad, soledad, soledad. Cállate, palabra repetida. Deja tus palabras vanas y desnúdate de los prejuicios, lánzate al vacío. A ese vacío sin delirio ni voz de...

Federico: Ven, ven conmigo.

Soledad: Siempre (se acurruca en sus brazos) Será que... ¿Eres la única persona que me puede sacar de esos demonios vástagos?

Federico: Todos vivimos con nuestros demenios Soledad. Todos morimos y revivimos al mismo tiempo. Somos la poesía del mundo hecha carne, hecha sangre, hecha fuerza.

Soledad: Somos la vida tan simple y tan compleja que no deseamos nada más que morir.

Federico: Morir con nuestros prejuicios, para seguir viviendo sin vergüenza.

Soledad: Sin dolor.


Fin

Ya...


Yo no sé qué decir. Quizá no deba decir nada.Quizá deba quedarme callada en mi sufrimiento. ¡Qué sufrimiento! Plenitud. No hay nada de nada de lo que pensé que habría. Quizá te daba miedo perderme, pero parece que lo hiciste ¿no? Ja... :P


Vamos, sólo son manchas de sangre en un papel, en una piedra. Sobre la acera. Sólo estás tirado sobre una calle, con tu vientre ensangrentado, con tus sueños aniquilados. Te quedas recostado, mientras la sangre mana de tu cuerpo y se extingue por las rendijas del cemento. Ya no lloras, ya no gritas, ya no miras. Ya te vas, sólo te vas, te vas, no estás. Ya no corrompes.


Tengo sueño, no puedo seguir.

Nos vemos

19 diciembre 2005

Amor


Ayúdame

"Te ves tan hermoso en esa fotografía, con todo tu esplendor quebrantado. Con todo tu amor, con toda tu fuerza."


16 diciembre 2005

Palabras


No puedo defenderme y lo sabes, no puedo morir porque sabes que eso es imposible. No soy nada tuyo y no quiero serlo, soy parte del viento. Soy el humo de las entrañas. Soy la desintegración de todo mal y de todo bien. Todos tenemos algo de ególatras, todos tenemos esas armas de espinas que usamos para despedazar los matorrales que nos impiden caminar.


Palabras para ti, que no aún no sé dónde estás:

" No te he visto en días y me parece una eternidad, me parece una eternidad no haberte visto en siglos. Tú sabes que estamos perdidos en este mar de carne y pensamiento. Que no podemos salir aún de estos cuerpos por más que queramos, que la única forma es encontrarnos, encontrarnos después de tanto tiempo. Te espero, te anhelo, te quiero amor, te quiero desde el inicio de los tiempos cuando éramos sólo uno. Cuando fuimos despedazados por nuestras ansías de conocer el mundo, y es ahora cuando nos damos cuenta de que no sólo debemos crecer como seres humanos y almas perdidas, sino que nos necesitamos con locura, con dolor de entrañas, con amor, con miseria, con la fuerza irremovible del amor puro. Quiero tocarte, saber que estás ahí, que después de las lágrimas derramadas te volví a encontrar. Quiero saber de ti, morir en ti, llorar en ti, no ser nada más que tu pureza extrema. Quiero destrozar esta barrera irremediable, quiero verte, salir de este cuerpo soso y verte. Amarte, amarte como antaño cuando era el fuego nuestro lecho, cuando era el agua nuestra miel, cuando era el aire nuestra unión.

¿Dónde estás? ¿Por qué no contestas a mis súplicas? ¿Ya no me escuchas? O es que quizá tú no estás aquí, que nos has vuelto, que ya te fuiste, que me esperas en el final. Que no quiero, que no quiero esperar tanto para reencontrarte, que quiero ser ahora mismo parte de ti como antes. Que quiero hundirme en tu miel destrozada, que quiero bajar del cielo de la tierra y abrazarte después de tantas batallas, que quiero secar tu sangre como ese día que nos vimos por última vez ¿Cuánto ya? Dos, tres, cuatro, cinco, siete, mil siglos... No lo sé, sólo recuerdo nuestro deambular por los pastizales, luego el fuego, luego la sangre, luego la muerte y por último la promesa y la certeza de que nos volveríamos a encontrar ¿Perderte? Yo sé que me escuchas, pero que aún no puedes hacer nada, que aún no puedes mover los continentes para encontrarme. Yo sé que estás aquí, quizá infinitamente lejos, quizá ridículamente cerca, pero yo sé que es en este siglo, en esta vida donde nos debemos reencontrar. Todo error, todo misterio fue para que los fuegos de la noche se unieran de nuevo, para que los dioses de la tierra hiceran estos cuerpos a la medida, para que nuestros ojos etéreos volviesen a contemplarse. Te Amo, te amo y te deseo, deseo encontrarte después de tanto tiempo ¿Servirá de algo este deseo incontrolable? Te vi desde lejos ¿no?... ¿Habrás sido tú?..."



Solitude


14 diciembre 2005

Estás ahí

Tengo ganas de volar ¿Cómo? No sé. No hablo de caños, se entiende. No sé, quiero hacer algo genial. Tomar mis cosas e irme, simplemente irme. Quiero conocer y que me conozcan, quiero vivir simplemente la vida. Quiero rodar por los campos frescos, llorar por el naciemiento de un niño, reír por el capullo de una flor que se abre. Estoy cansada de hipocresías y superficialidades, estoy cansada de que todo lo que digan sea mentira. Soy una mentira. No, yo no, o por lo menos no pretendo serlo.

" Abrázame un poco más fuerte. No me sueltes ¿quieres? Me siento tan bien a tu lado que no puedo y no quiero soltarte jamás ¿Me oyes? Claro, si tu siempre estás ahí junto a mí. Tu respiración se desliza por mi piel desnuda, tus palabras endulzan mis oídos. Estás ahí ¿cierto? Siempre estás ahí. No te vayas, no me dejes aquí sola pretendiendo que todo fue una ilusión. Yo sé que estás ahí, que no me dejarás nunca. Porque la sangre lo dice ¿cierto? La sangre siempre dice todo. Tú siempre los has dicho así, la sangre lleva en sus torrentes algo de mágico, de soledad, de amor, de unión. Abrázame de nuevo ¿No? Espera... Sí, estás ahí. Cubierto tu cuerpo con las sábanas oscuras de mi cama. Tu piel blanca hace contraste con la oscuridad de la habitación y mis manos recorren con ternura tu espalda. Duermes, pero lentamente abres los párpados para mirarme con esos ojos color miel, para sonreír con tus labios exquisitos. Quiero tenerte para siempre entre mis brazos, hundirme en el amor de tu delirio propio, ser lo que eres tú y tú lo que soy yo. Ser siempre y no dejar de serlo. Te Amo ¿Lo sabes? Siempre lo has sabido, nunca lo has renegado. Y me abrazas, porque no soportas no abrazarme, porque te enloquece tenerme tan lejos, porque yo también sé que me amas. Me lo dicen tus ojos. Me lo dicen tus labios cada vez que toco tu piel triste, me lo dicen los vientos todo los días que caminamos por la arboleda. Y el frío de las lluvias cuando nos besamos bajo su mirada ¡Te quiero! Es que amor mío, al verte tendido aquí, junto a mí, acariciando mi espalda las lágrimas ya no soportan el dolor. Te abrazo fuertemente, te beso con locura, me tomas por la cintura, me besas el cuello desnudo, me dices que me amas, que me quieres, que me has encontrado, que no me dejarás, que eres sólo tú el que existe, que estás ahí para siempre, que...

Que no has llegado, que te sueño, que te espero, que te amo ha escondidas, que eres tú el que debes estar por cualquier lugar del mundo divagando, que soy yo la que estoy en este lugar del mundo, divagando. Que te amo y que me amas, pero que aún no me conoces en esta vida, que aún no te conozco en esta vida. Que quiero verte, que quiero encontrarte, porque sé que estás ahí, porque sé que el momento se acerca. Porque sé que llegaré a ti, para amarte."


09 diciembre 2005

Blue Velvet

Buena película. Dios, sí... Perdón digo David Lynch.
Me sentí demasiado identificada con Dorothy Valens cuando Jeffrey iba a su apartamento siendo que él amaba a Sandy ¿Adivinemos quién es quién? Dorothy--> S, Jeffrey---> C, Sandy---> V. Sí, triste. Pero esa tristeza no le quita para nada el encanto a la película. Es espectacular, la pobre Dorothy debe soportar el chantaje y asquerosidad de Frank Frank es un maldito engendro. Pero bueno, mejor les dejo todo en absoluto misterio pues ESA esa la idea. El misterio es el condimento más exquisito de esta película.

Bueno, a ver ¿Qué puedo decir en estos momentos? Mmm se viene la fiesta, espero pasarla bien, eso creo, creo muchas cosas. Pero no sé... El olvido de la rabia se demora en llegar, esperemos que no se demore mucho o sino cuando llegue le golpeo para que sepa que conmigo no se juega.

Ah... Jeffrey ¿Por qué ibas al apartamento de Dorothy y estabas con ella siendo que te gustaba Sandy? Bah... Pero se acabo ese juego ¿Cierto Jeffrey? Ahora tú te quedas con Sandy y Dorothy es feliz ¿no?

Jajajaja


Besos... en la soledad de tus ojos dormidos.

(Que no se confunda!!! Jeffrey es C)

desvaríos2

Es extraño, raro y divertido leer cosas que escribiste hace dos años en esas clases aburrida mientras te quedabas dormida recordando a ese amor que nunca olvidaste. Sí, lo digo porque encontré algo que había escrito sobre el ser humano, pensando en el amor, ése amor que había perdido llamado Camilo. No tengo miedo de decirlo, la gente que ve este blogger es de absoluta confianza. Nadie en desgracia leerá estas palabras. Mierda, me tengo que ir XD Nos vemos.

08 diciembre 2005

Bo

Oh... fue espectacular...
En serio.
Me di cuenta de lo mentiroso que era y de las weás de pendejo que hace.
Jajajaja
Ya no sufro por una insignificancia.
Soy absolutamente feliz sin él =)

07 diciembre 2005

Adiós


Verás. No es fácil ¿Cierto? A pesar de todo te quise mucho y fuiste muy importante en mí. A pesar de todo creí que me querías, aunque todo fuera mentira. Ahora debo seguir, cómo, no sé, no hay explicaciones y no las pido tampoco. No quiero saber nada, ojalá desaparecieras por un buen tiempo, ojalá me hubieras querido en algún momento de tu vida, ojalá hubieses podido amar, pero nunca lo pudiste hacer, estás vacío y lo sabes y no quieres estarlo, pero sabes que si te sigues escondiendo estarás vacío. Pero prefieres no estar solo que vacío. No leerás esto, lo sé. Porque aunque digas que me recordarás eso no sirve de nada, ahora quieres a otra, sí , siempre lo supe. Siempre supe que me dejarías que esto sería una mentira, que no sé. Que dolor. Yo quise soñar junto a ti, pero no lo permitiste y también me cansé. No me arrastro, porque no quiero volver contigo, no quiero ser carne de mentiras podridas, además todos tenemos nuestro camino ¿no? Y yo tomé este y perdí a quién más amo. Y ahora él no quiere saber nada de mí. Que asco, que dolor, que muerte. No te extraño, sólo tengo pena de que no podamos seguir y construir algo pero a decir verdad, no quiero hacerlo ahora. Porque eres un mentiroso.

Me da pena no ayudarte, porque estás tan sólo, tan metido en tus mentiras que quizá has llegado a creérlas y no sé. Que lástima. Quizá deberías estar con ella, con la que nunca olvidaste, quizá ella es igual a ti, quizá ustedes deban estar juntos.

No sé, no tengo nada más que decir. Sé feliz.


Adiós.......!!!!

05 diciembre 2005

Finish

Todo se acabó.

03 diciembre 2005

Transposiciones irreconocibles.


Sí, un adiós quizá. O tal vez nada de eso, nada de eso. Nunca. Una carta de despedida, de una despedida que no existe. Sí Soledad , estás realmente confundida, sientes el sabor amargo que se posa en tu boca, que duerme mientras respiras, que llora mientras hablas, que surge de las profundidades mientras gritas. Niña triste, niña buena, niña mala, niña muerta. Niña sola, sola en este mundo colmado de soledad. No niña, no hay soledad en tu alma, hay certezas que nunca quisiste aceptar. Te vengaste sin quererlo, sin quererlo diste vuelta el rostro a lo que más deseabas, y te diste cuenta Soledad de que tomaste otro camino. Quizá era el camino correcto, quizá debiste dejar que la muerte siguera su curso, puesto que todos tenemos el momento. El momento en que nos llega la muerte de ciertas estapas. No llores, no sufras, no extrañes. Porque sabes que llegará de nuevo el momento, que todo lo que hay ahora lanzado en el viento son solo palabras, que al fin y al cabo en algún momento dormirán como siempre lo hacen los sueños. Una foto así, parecida a este árbol erguido marcó el fin y el comienzo de la transposición, de ese estado para este estado. Un paso más para dejar otros pasos menos.

Ayer fue un día importante, un día importante que nunca olvidarás y siempre en tu alma albergarás. Pero no es eso lo que recuerdas ¿cierto Soledad? No, eso aún esta fresco en ti, eso no se embarra aún, eso existe, eso respira, eso vive. Lo otro está muerto, lo otro ya ha pasado hace mucho, lo otro es lo otro y nada más que lo otro. Siempre has vivido así, siempre has vivido así porque recién te estás dando cuenta de cómo vivir. Reclina la cabeza nuevamente bajo el árbol. "Después de todo fue bastante tiempo e importante tiempo" ¿No Soledad? ¿No? ¿Ya olvidaste al tiempo? Al tiempo le gusta jugar con las personas o a las personas quizás con el tiempo. El tiempo no existe, o quizá sólo existe aquí, sólo fechas, sólo horas, sólo pensamientos regidos por segundos. El tiempo existe cuando queremos que exista, nunca más. Soledad, siéntate un poco, levanta ahora la cabeza y no recuerdes más. Como tiempo no te lo permito, aunque mejor callo porque no existo.

Soledad, a ti siempre te ha gustado recordar. Recuerdas con ansías la vida, pero hay momentos en que hay que olvidar. Olvidar cosas para enmendar otras ¿No? No Soledad, siempre no. Soledad ¿qué te produce saber que el recuerdo es tan sólo la misma vida que sigue y sigue estando en tu cabeza? ¿Es malo recordar? No. Depende, aunque ya tomaste la decisión y creo que es válida. Decidiste seguir, dejar muchas cosas como si estuvieran muertas, enterradas. Está bien Soledad. Sigue, es lo mejor ¿ O no?

S

01 diciembre 2005

Nada.


Desaste de tus prejuicios, de tus amores vanos. De tu soledad
empinada. Déjame aquí, latiendo bajo la tierra enmohecida, latiendo bajo tus
recuerdos vanos.


Está bien, así respondes a mis ruegos tristes, a mis pasados
añejos. No fue nada y a la vez fue mi mundo, mi verdad, mi alma apresada entre
tus dos ojos, entre esas dos pupiles que guardan en ellas la verdad de
mi existencia. Dejaste aquí tu pasado y te fuiste para siempre,
para siempre dejando mi vida en tu muerte.


Y ahora te engañas con esas lágrimas marchitas, no, no hay
lágrimas. No en ti, ya no. Ríes porque ya no hay nada, porque todo se marchó,
porque todo murió en sí mismo. Porque ya no hay más promesas eternas de amor.
Porque el amor se marchitó.



No puedo decir nada, porque no hay nada. O porque quizá hay mucho. El anterior escrito no es nada, no lo tomen en cuenta, es solo un soplo de mi mente desvariada, no tiene nada que ver con nada.

Me siento muerta y a la vesz con más vida de la que nunca tuve. Son los ciclos, los caminos, las verdades. Todo pasa y ya se ve como se va... Como se va todo, como se va este mundo.

30 noviembre 2005